Prueba BMW S1000 RR, un juguete para niños grandes.

Hoy probamos una moto que primero fue Superbike y luego la civilizaron para ser moto de diario para unos cuantos privilegiados, es una de las motos más radicales y a la vez más asequibles del mercado, con 194 cv pero con una facilidad de uso asombrosa.Bmw siempre va por un camino paralelo al resto de fabricantes, para bien o para mal, en este caso han conseguido que una superdeportiva sea eficaz, rápida y divertida pero también cómoda para el piloto (el pasajero va más bien incomodo) y sencilla de llevar, incluso a ritmos nada legales.

La S1000 RR sobresale por lo compacta que es, lo que le permite acomodar a tallas pequeñas, cosa poco normal en el segmento. Pero también destaca por una protección aerodinámica más bien mínima, que no impide rodar muy rápido y que le permite ser menos aparatosa que algunas de sus competidoras.

Motor

Hay modelos que marcan un antes y un después, y este lo ha hecho, ha reescrito el guión de lo que tiene que ser una deportiva radical, su electrónica y posición de conducción la hacen única, pero su motor la hace inalcanzable, casi 200 jacos entre las piernas son muchos y parafraseando a un fabricante de neumáticos, potencia sin control no sirve de nada, pues los ingenieros de la firma bávara, se han esmerado en que el propulsor y todos los controles electrónicos hicieran equipo para conseguir ser un bloque invencible.

El control de tracción que tiene varios modos de funcionamiento (Rain, Sport, Race y Slick) es sencillamente sensacional, apenas percibes su acción pero allí está a modo de ángel de la guardia para que el aparato no se nos vaya de las manos. En igual medida el ABS hace su cometido sin inmiscuirse en la conducción.

El motor es sensacional muy lleno desde abajo y progresivo hasta las 10.000 rpm, a partir de allí empieza la fiesta y es dónde se impone al resto de aviones de dos ruedas del mercado.

El consumo es sorprendentemente bajo, durante la prueba se mantuvo en 6,5 litros de media, con puntas de 8,5 en conducción deportiva.

Comportamiento

Es una moto a la que le gusta ir tumbada, traza las curvas como un compás y transmite mucha seguridad a sus mandos, en ningún caso se muestra pesada y es fácil hacer los cambios de dirección.

En autopista es suave y rápida, su cómoda asiento permite tiradas bastante largas. La estabilidad es a pruebas de bombas y viento.

En carreteras reviradas aguanta muy bien el tipo y superará a motos mucho más ligeras y ágiles.

En circuito es bestial, con unos límites inasumibles para la mayoría de nosotros y una velocidad punta cercana a 300 km/h, es una sensación que pocas motos pueden transmitir.

En ciudad es más torpe, el peso se nota mucho más que en movimiento y las maniobras desde parado, como estacionar se hacen difíciles.

Equipamiento

La moto va bastante bien equipada, con muchos sistemas electrónicos, materiales de calidad, cronometro, puños calefactables,… pero echamos en falta un testigo de nivel de gasolina (tiene luz de reserva)

Conclusión

Esto es una Superbike para ir por la Calle, más cómoda y manejable que las Ducati y más deportivas que el resto, una arma muy seria para el día a día y si queremos para hacer tandas o carreras,.. BMW se ha superado.

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