Probamos la BMW C650 Sport

BMW ha pulido los pequeños defectos de su scooter deportivo, refrescado su imagen y añadido algo más de equipamiento, tanto de serie cómo opcional.

Casi cuatro años después del lanzamiento, BMW introduce pequeñas modificaciones estéticas y una notable mejoría en el tacto de motor/transmisión.

BMW entró muy tarde en el mundo del scooter de gran cilindrada, pero lo hizo por la puerta grande, con un modelo que podía tutear a los tenores del mercado (Suzuki Burgman y sobretodo Yamaha T-Max) con dos modelos salidos de una misma base, pero con caracteres muy distintos, uno más rutero, el GT y otro más deportivo, el Sport que hoy nos ocupa.

Este BMW C650 Sport es a nuestro juicio el más polivalente de la dupla, ya que a parte de sus buenas prestaciones, facilidad de uso, capacidades ruteras y fácil manejo, también se mueve bien por ciudad, debido a su menor tamaño.

Los cambios estéticos incluyen un nuevo frontal con faros más grandes y modificaciones en  los laterales, el colín y los asideros. Llama la atención el nuevo cuadro de instrumentos junto con un nuevo carenado del manillar acabado en negro que aporta mayor elegancia a simple vista.

El motor mantiene los 60 CV de potencia pero pierde 3 Nm de par (63 Nm ahora) debido a modificaciones necesarias para cumplir la futura normativa Euro4. Una pérdida que sin embargo se traduce en una curva más plana y, junto a un embrague de muelles más blandos, nuevas poleas del variador y rodillos para ofrecer un desarrollo más corto en los primeros metros y más largo a alta velocidad, mejora notablemente el agrado de funcionamiento a baja velocidad. Sale desde parado con mayor suavidad y no hay ya molestos tirones a baja velocidad.

Las prestaciones son sobresalientes, con una punta de 180 Km/h, aceleraciones fulgurantes y recuperaciones instantáneas.

El consumo es muy bueno, rondando sin problemas los 5 litros a los 100 kilómetros y con una gran autonomía, cercana a los 300 kilómetros.

Las suspensiones son algo más blandas en sus tarados buscando una mayor comodidad sin perjuicio del comportamiento, que sigue siendo uno de los puntos fuertes del C650.

El comportamiento del C650 Sport es sobresaliente, aunque algo pesado en parado, esos kilos parece que desaparezcan en movimiento y gracias al sonido ronco de la moto, da ganas de exprimirlo a tope, disfrutando de cada kilómetro.

En autopista es una moto rápida, sube hasta los 150 km/h sin esfuerzo y con un aplomo y sensación de seguridad muy elevados.

Los frenos son geniales tanto por tacto como por eficacia y nuestro gran aliado en carreteras viradas, dónde disfrutaremos como con pocos scooter.

Incorpora de serie ABS y ASC, e introduce una nueva opción para el C650 GT, el sistema ‘Side View Assist’ desarrollado para motocicletas, que nos avisa si tenemos a otro vehiculo en el ángulo muerto del retrovisor, muy útil y eficaz.

Bajo el asiento tenemos espacio para un par de cascos y tras el escudo tenemos dos guanteras de buen tamaño.

A esta novedad hay que añadir los cientos de opcionales, desde asiento y puños calefactados a accesorios decorativos como stickers de personalización, pantallas de colores,..

Valoración Final

Las BMW no son baratas, pero los 11.400 euros que vale esta moto, están muy bien invertidos, ya que es una máquina de crear sonrisas, no consume en exceso, corre mucho, es cómoda (incluso a duo) y tiene un valor de reventa muy alto, o sea que cuando queremos cambiarla por el modelo nuevo dentro de unos años, no perderemos nuestro dinero. Si lo probáis os encantará!

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