Prueba Gas Gas EC 125.

Cuando pilotas una moto como esta Gas Gas EC 125, una sensación especial nos recorre el cuerpo al comprobar que tíº eres el auténtico jefe en la moto, que se puede andar muy deprisa con ella, siempre al filo del abismo y que, si te descuidas, rápidamente pasas de ser el primero del grupo al último de la fila

Texto: A. Alsina / Melcior Faja
Fotos: A. Alsina / R. Sallés

No entraremos al trapo en juzgar si los motores de 4T son más competitivos que los de 2T, y menos si enfrentamos un moderno 250 cc de válvulas con un menudo 125 cc. de transfers.
Pero la verdad es que no podemos negaros que nos hierve la sangre y nos sube la bilirrubina cada vez que nos montamos en una de ellas. Y es que, cuando pilotas una moto como esta Gas Gas EC 125, una sensación especial nos recorre el cuerpo al comprobar que tíº eres el auténtico jefe en la moto, que se puede andar muy deprisa con ella, siempre al filo del abismo y que, si te descuidas, rápidamente pasas de ser el primero del grupo al íºltimo de la fila. Pero, al fin y al cabo, estamos en el enduro para divertirnos, ¿verdad?. Pues eso, es justamente lo que hicimos sobre esta menuda 125 cc.

Gracias a la colaboración en esta prueba de Melcior Faja, un piloto que está consiguiendo hacer de lo extremo algo sumamente atractivo, pudimos sacar algunas conclusiones sobre la Gas Gas que nosotros, con nuestro nivel de pilotaje, ni por asomo conseguirámos. Primero porqué Melcior ha estado compitiendo a lomos de una moto de la marca gerundense durante esta íºltima temporada, y además, porqué cómo buen extrialero tiene un tacto y una sensibilidad inusitada sobre la moto. Su técnica trialera le proporciona una conducción especialmente fina, dejando que la moto haga el trabajo para el piloto, mientras que él se encarga de que todo esté en perfecto equilibrio en todo momento.

Con esta invitación a la que el piloto respondió con un sí rotundo y una amable sonrisa, conseguimos matar dos pájaros de un tiro. Primero valorar aspectos que casi nadie es capaz de observar en una moto de esta cilindrada, y segundo, comprobar con nuestros propios ojos que las 125 cc son casi tan aptas para hacer enduro como cualquier 300 cc.

Pero centrándonos en el producto en sí, y antes de arrancar el motor, querámos hacer hincapié en el excelente trabajo de los diseí±adores, que han conseguido una moto realmente espectacular y que no deja a nadie indiferente, partiendo de una evolución a partir de la moto del aí±o pasado que ha encandilado a nuestro probador.

VUELA COMO UNA MARIPOSA

No es que queramos comparar el enduro con el boxeo, pero el desgaste físico y mental de ambos tipos de deportistas bien podrá asemejarse; eso sí, afortunadamente sin el castigo directo al cuerpo que se ejerce sobre el ring. Pero quien haya visto como “bailaba” Cassius Clay en el cuadrilatero bien podrá aplicarse también para nuestra invitada. Y es que tal y como comprobamos con Melcior, la ligereza y agilidad de la Gas Gas 125 cc es impresionante, todo ello sin sacrificar para nada la estabilidad típica de todas las monturas fabricadas en Salt, consiguiendo siempre un paso por curva excepcional. Quizá en este caso concreto, en el que notamos de entrada una altura algo exagerada del manillar, pensábamos que no será así, pero nada más lejos de la realidad. Y es que como siempre la Gas Gas sigue ofreciendo una posición de conducción muy familiar, como si ya hubieras montado en ella durante largo tiempo.

En todo tipo de curvas fuimos capaces de tumbar la moto hasta límites insospechados, aunque no seas un crack como Melcior, gozando de una endiablada velocidad de paso cuando hay peraltes duros. Una sensación que se ve aumentada por el buen tacto de las suspensiones (con una progresividad manifiesta en el eje trasero gracias a las bieletas) y el poco peso del conjunto. El chasis perimetral “lee” a la perfección las trazadas y consigue llevar siempre la rueda delantera por la ruta marcada por nosotros, y si por alguna casualidad nos salimos de la trazada, basta un ligero movimiento del cuerpo o un tirón al manillar con nuestros brazos para que todo vuelva a su cauce sin ningíºn problema ni sobresalto.

Estas sensaciones son las que hacen de estas monturas, y concretamente de esta Gas Gas EC 125, una moto divertidíima. En la crono conseguiremos ser los más rápidos en las encrucijadas de las curvas cerradas, en el tramo la dominaremos con un simple movimiento de las caderas y en algunos casos con el simple apoyo de la rodilla en el depósito y, en las bajadas podremos abrir gas sin temor a pasarnos. El dominio está en nuestras manos y casi nunca sufriremos por estar aa expensas de lo que la moto decida. Además y por si las moscas, contamos con un equipo de frenada excepcional, firmado por Nissin, al que nada se le resiste y que pone a nuestra disposición una potencia y dosificado excepcionales, pudiendo frenar a nuestro antojo de forma más que impecable.

… Y PICA COMO UNA AVISPA

Tomando como referencia la pasada EC 125 del 2009, esta versión del 2010 nos ha sorprendido gratamente en lo que a su motor se refiere. Bien es sabido que los cambios internos del propulsor en la pasada campaí±a mejoraron los bajos y los medios del motor, pero esta vez lo encontramos tremendamente más potente y utilizable, cosa poco usual en un ciento veinticinco. Esperábamos una moto puntiaguda y complicada de conducir, pero tuvimos que dejar atrás estos estigmas tras comprobar que este motor, en manos de un piloto con buenas manos, es capaz de conseguir grandes resultados en competición.

Además de demostrar sus bondades en bajos y medios, su patada en altos es también encomiable, sacándote de aquéllos apuros en los que, a veces, piensas que te vas a quedar sin remedio. Y si a todo ello le sumamos una relación de cambio muy endurera el conjunto roza la perfección, ya que la primera es de rango corto y la sexta se alarga hasta conseguir una excelente velocidad punta. El embrague, ya más que probado en las EC, ofrece un tacto suave y notablemente progresivo, a la par que robusto. Y eso que Melcior lo llevó hasta el nivel más alto de exigencia, pudiendo comprobar que no desfalleció en ningíºn momento.

JUGUETE DE PRECISIÓN

Esta es, quizá, la frase que mejor defina a esta Gas Gas EC 125. Una moto con la que los amateurs pueden empezar a mejorar su pilotaje de base – y no olvidemos que los maestros siempre dicen que una buena ciento veinticinco es la mejor escuela posible- al mismo tiempo que les ofrece un potencial competitivo más que suficiente para aquéllos que quieren meterse en las carreras y al mismo tiempo pasarlo en grande.
El resultado, sea cuál sea el objetivo final, siempre será el mismo: diversión asegurada, aunque si somos capaces de conducirla con precisión, algo que tampoco es tan difícil teniendo en cuenta las bondades de la moto, a buen seguro les vamos a dar más de un susto a algunas de sus hermanas mayores.

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