Prueba a fondo de la Hyosung Aquila GV650i PRO

Aunque el mercado de las custom no esté en su mejor momento, este tipo de motos no deja de tener un gran atractivo para muchos, y la verdad es que un servidor sin ser un verdadero fan del tema, le está empezando a coger el gustillo.

A pesar de preferir las monturas más polivalentes, no hay que menospreciar los tranquilos paseos que nos puede proporcionar una de estas motocicletas.
La Aquila Pro es una moto tranquila con una calidad de fabricación destacable y sobretodo muy llamativa, muchos transeuntes y otros motociclistas la han confundido con una de las afamadas Harley, a las que no tiene nada que envidiar.
Motor
El propulsor que equipa la Aquila Pro es un bicilíndrico refrigerado por agua de 650 centímetros cúbicos con 4 valvulas por cilindro e inyección electrónica.
Es un motor moderno y de funcionamiento suave a parte de las vibraciones típicas de este tipo de motos.

{gallery}Hyosung Aquila pro{/gallery}

Con una potencia de 74 caballos y un elevado par de 6,2 kgm disponible desde muy bajas revoluciones, nos aporta una gran facilidad de uso y respuesta.
El cambio de 5 relaciones tiene un tacto preciso y un escalonado adecuado.
El equipo de frenada es muy potente y dosificable.
Comportamiento
La Hyosung es una moto que ofrece una gran facilidad de uso, su asiento de baja altura nos permite llegar con ambos pies al suelo, independientemente de nuestra altura, esta característica aporta seguridad y sobretodo facilita las maniobras en parado de un vehiculo que no es precisamente libiano (220 Kg).
La moto tiene una dirección directa y precisa, no tendremos los habituales problemas de flotabilidad del eje delantero, ya que la geometría está bien estudiada y pisa muy bien.
Las prestaciones son de primer orden con una punta de 195 Km/h, aunque no da ganas de ponerla a tope a causa de las citadas vibraciones. Las aceleraciones y recuperaciones también son muy destacables.
La conducción a dúo no está muy bien resuelta ya que el piloto va de maravilla pero el pasajero no, ya que el asiento es pequeño e incomodo y las agarraderas incómodas.
En ciudad aunque no lo parezca nos permite pasar holgadamente entre coches y es muy cómoda, pasa lo mismo en rutas viradas, dónde es hasta divertida.
En Autopista y manteniendo velocidades legales va bien pero cansa con el paso de los kilómetros como toda custom.
Equipamiento
Tenemos un cuadro de relojes digital, completo y de fácil lectura, falta un ordenador de a bordo.
Disponemos del no muy habitual nivel de gasolina, líquido que es difícil de llenar el depósito a tope, ya que la pata de cabra nos inclina mucho la moto y hacer equilibrios con la moto y la manguera no es de nuestro estilo.
Calidad/Precio
Pagar 5.399 euros por este pedazo de moto nos parece lo más parecido a un regalo, ya que como hemos comentado no tiene mucho a envidiar a modelos que doblan esta cifra.

Nos sigues?