Probamos la BMW S 1000 XR

BMW es sin duda la marca que más sabe de motos de trail, pero aún había algunos que les faltaba una Trail más asfáltica,.. pues para ellos ha llegado BMW S 1000 XR. Cómo pasa en el mundo del automóbil en las motos también hay crossovers, y esta XR es el mejor ejemplo de cruce de especies que se nos ocurre, ya que agrupa las bondades de confort y postura de conducción de las GS con el motor de la S1000R, aunque algo descafeinado, el resultado? Ahora os lo contamos…

La BMW S 1000 XR es una digna competidora de la Ducati Multistrada, a la que incluso nos atrevemos a decir que supera en muchos aspectos.

El motor de 4 cilindros es una delicia para nuestros oídos, suena a moto deportiva y lo es sus 160 cv lo otorgan unas prestaciones para quitar el hipo más persistente. El cambio, con un recorrido muy corto y preciso, sin necesidad de embrague invita a jugar con él, aunque no sea necesario, ya que la moto tiene par de sobra para ir en la marcha que quieras.

La tecnología hace que la moto sea muy fácil de llevar, dispone de varios modos de mapas de motor para adaptarse mejor a las circunstancias del clima, vía o el tráfico, con cuatro “mapas” que nos permiten rodar con seguridad bajo un chaparrón o exprimirla a tope en circuito. Además de permitir regulaciones varias, las suspensiones opcionales Dynamic ESA trabajan de manera inteligente y se autoajustan según diversos parámetros.

Las prestaciones son brutales, con aceleraciones instantáneas, una punta que supera por mucho los 200 Km/h y unas recuperaciones dignas de un motor eléctrico.

La unidad de pruebas tenía un embrague un tanto duro para mi gusto, lo que provoca que si no haces suficiente fuerza con la mano, el embrague se suelte más rápido de lo deseado y te dé algún susto.

En cuanto al consumo, con una conducción ligera con alguna alegría que otra, en nuestro caso se quedó en unos excelentes 6,1 litros a los 100 kilómetros.

Cómo casi todas las Trail de BMW es una moto alta, con 840mm de asiento debes medir al menos 1,75 para llegar con confianza al suelo. De todas formas, BMW tiene en su catálogo de opciones un asiento más bajo, otro más alto y un kit que rebaja las suspensiones, de forma que podrás adaptarla a pilotos de cualquier altura.

Puedes regular la pantalla en varias posiciones, simplemente tirando de ella, pero requiere las dos manos, por lo que es imposible hacerlo en marcha.

En movimiento ni la altura ni los 228 kilos de la moto ni nada impiden que sea una máquina de sacar sonrisas para su piloto, es muy fácil de llevar rápido por dónde se te antoje, autopista, curvas, .. es una moto excelente, cambia de dirección con solo pensarlo y los sistemas de seguridad ABS Pro, DTC, suspensiones ESA, etc, te dan una confianza muy elevada.

Permite tumbar más de lo que parece, acelerar sin dudarlo a la salida de las curvas y pasa por las curvas como si fuera mucho más pequeña y ligera.

Es una trail 100% asfáltica, a imagen y semejanza de las primeras Cagiva Navigator, pero mucho más deportiva y fácil de llevar.

El pasajero tampoco va nada mal, casi como en una GT, con un asiento amplio, buenas estriberas y si montamos la maleta trasera, el confort será muy elevado.

En cuanto a equipamiento puede llevar todo lo imaginable, pasando por caja, pero podemos hacer una moto a la medida de nuestras necesidades o caprichos.

El cuadro de relojes es sencillo pero muy completo, con el nivel de combustible del que inexplicablemente carece la S1000 R. El ordenador de a bordo es completo y dispone incluso del indicador de marcha ideal, poco común hasta el momento en las motos.

En conclusión

La BMW S 1000 XR es una auténtica deportiva de manillar alto, muy polivalente y que todo lo hace bien, desde viajar a callejear, sus 17.000 euros la sitúan en una buena posición respecto a sus competidoras a las que se puede enfrentar sin miedo. Es una moto adictiva que va a coger una parte de los clientes de su hermana R1200 GS, ya que si no nos salimos de lo negro, es muy superior.

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