Consejos para que la batería de tu moto no sufra averías y no te deje tirado por el calor

La batería de nuestra moto es la fuente de energía del vehículo, un elemento imprescindible que se encarga de que el motor y los sistemas eléctricos funcionen.

Las altas temperaturas, como las que se están dando en los últimos días en buena parte de España, pueden dañar considerablemente este crucial componente de nuestra moto, haciendo que se deteriore prematuramente. Y es que se tiende a pensar que la batería únicamente sufre en invierno, pero la realidad es que no. La batería está pensada para funcionar de forma correcta a 25º, con lo cual cualquier desviación que se produzca por encima o por debajo de esta temperatura, afecta a su rendimiento y acorta su vida útil.

Técnicamente hablando, el calor intenso acelera el desgaste de la batería ya que las moléculas de azufre que se encuentran dentro se descomponen más rápido aumentando así el depósito de placas. Esto acelera su descarga, ya que se pierde progresivamente la gravedad en los electrolitos.

No hay una fórmula matemática exacta para saber cuánto dura una batería porque depende de muchos factores, no obstante, suele tener de media una vida útil aproximada de entre 4 y 6 años, así nos puede servir de referencia tener presente cuándo la cambiamos por última vez.

Por otro lado, aunque la batería sea una pieza que hay que cambiar cada cierto tiempo, un correcto mantenimiento suele ayudar a que dure más. Llegados a este punto, Confortauto Hankook Masters nos aconseja llevar una serie de buenas prácticas que nos permitirán mejorar el rendimiento de la batería y reducir los efectos de la temperatura los días más calurosos.

  1. Revisar de forma periódica la batería y el sistema eléctrico. Debemos asegurarnos de que funciona de forma correcta e intentar no realizar descargas intensivas con el motor parado (GPS, radio, luces, toma eléctrica…).
  2. Proteger la moto de las altas temperaturas. Las altas temperaturas reducen la vida útil de la batería con lo cual es conveniente aparcar en lugares con sombra, subterráneos, garajes. Cabe destacar que si la temperatura en el vehículo supera los 50 grados la vida útil podría disminuir hasta un 50%.
  3. Examinar los niveles de ácido de la batería. No todos los modelos de batería permiten esta comprobación, pero si tu modelo es de las que sí, comprueba su nivel para asegurarte de que ninguna de las celdas está vacía o con poco líquido y acércate a tu taller en caso de estar bajo.
  4. Comprobar el sistema de carga de la batería. Hay veces que no se requiere de cambio sino que simplemente necesita un recarga. Es conveniente realizar la revisión del sistema de carga antes del invierno y antes del verano, puesto que sufre más con los cambios bruscos de temperatura. Por otro lado, si el vehículo ha estado tiempo sin utilizar es también posible que esta se haya descargado, por lo que conveniente acudir a un taller para que le realicen la carga adecuada.
  5. Conducir de manera progresiva y eficiente. La forma de tratar nuestra moto también influye en la vida de su batería. Conducir de manera suave y eficiente, evitando acelerones y aprovechando las inercias ayudará a que este componente no sufra tanto desgaste.

Si detectas cualquier fallo en la batería, te recomendamos acudir a tu taller. Práctica siempre un adecuado mantenimiento preventivo y no dejes que una avería arruine tus planes ni ponga en peligro tu seguridad en carretera.

Nos sigues?