Si hace unas semanas probábamos las F800GS, hoy nos montamos en la F900 GS Adventure, su hermana mayor, con la que comparte motor y chasis, pero que la supera en potencia, capacidad del depósito de gasolina y muchos detalles de diseño.
Para quienes no lo sepan, la 800 sustituye a la 750 actual y la 900 a la 850 actual, son modelos que comparten con sus antecesores muchas cosas, pero que a nivel estético van un paso más allá.
Uno de los primeros cambios que salta a la vista es todo lo relacionado con la estética. La nueva gama destaca por un nuevo faro LED más estilizado y moderno que a nivel práctico tiene un mayor ángulo de apertura de la luz de cruce, así como una mejor iluminación. Rematan unos intermitentes y luces de control, también LED. Nuestra Adventure es muy musculosa y ancha, ya que debe dejar espacio para el gran depósito de combustible de 23 litros.
La zaga trasera también es de nueva factura; rediseñada para ser más dinámica y adelgazar 2,4 kilos. La dieta ha sido estricta, porque también pierde 1,7 kilos con el nuevo silenciador trasero firmado por Akrapovic. También tenemos un protector para el motor fabricado en aluminio.
Su motor es el conocido bicilíndrico en línea que llegó en 2018 con la F 850 GS. Pero ahora cubica 895 cc, con una potencia de 105 CV.
El consumo es parecido al de la F800GS, con unos 4,5 litros a los 100 kilómetros, lo que nos da una autonomía de casi 500 kilómetros reales.
Esta F 900 GS dispone de una nueva horquilla telescópica invertida totalmente ajustable de Showa
La ergonomía ha sido mejorada pensando en un uso off-road de la moto; reposapiés más bajos, manillar más alto y un nuevo depósito que ayudan a circular más cómodamente. La transmisión también ha sido optimizada, así como una nueva palanca de freno de pie en una posición más elevada.
En lo que a tecnología se refiere, viene equipada con dos modos de conducción, el «Rain» y el «Road», así como control dinámico de tracción DTC y ABS Pro optimizado para curvas con luz de freno dinámico.
Como opción extra, los modos «Pro» con una preselección del modo de conducción y al control del par de arrastre del motor, así como al control dinámico de la frenada DBC.
Todo manipulable a través de una nueva pantalla TFT de 6,5 pulgadas. Entre otros extras, la moto trae un soporte de 12 mm que permite montar cámaras de acción u otros dispositivos. También se puede instalar el navegador BMW Motorrad Connected Ride o el soporte BMW Motorrad Connected Ride.
Entre otros extra el paquete Enduro Pro para la Adventure, con horquillas telescópicas invertidas con revestimiento de nitruro de titanio y puntal de muelle central totalmente ajustables, elevadores de manillar y cadena M Endurance. De forma opcional, también está la suspensión electrónica Dynamic ESA, que montaba esta unidad y que es una auténtica maravilla.
En marcha es similar a la F800GS, ni se notan los 15 kilos extra de peso y, en cambio, sí que notamos el aumento de caballería, con unos medios algo más llenos y manteniendo unos bajos con mucho par. Tiene el mismo problema de la segunda marcha demasiado larga para uso en ciudad, lo que implica circular en primera o jugando con el cambio.
En carretera es una pasada, muy estable y rápida, entra en las curvas con facilidad y el cambio destaca por un funcionamiento ejemplar. Los frenos son sensacionales y el ABS está allí por si necesitamos ayuda.
El confort de marcha es elevado con una posición natural y cómoda, tanto para piloto cómo para pasajero.
En autopista va fina y puede mantener cruceros nada legales sin que el viento moleste gracias a la pantalla ajustable eléctricamente, seguramente le iría bien que fuera algo más ancha, ya que a veces se nota el aire en los brazos.
En conducción off-road y a pesar de la monta de neumáticos muy asfálticos, nos permitió disfrutar por caminos en buen y no tan buen estado, sin temer por nuestra integridad ni la de la moto.
Valoración Final.
Su precio parte de 15.430 euros, no es una ganga, pero tampoco estamos delante de una moto normal, es un modelo muy redondo que sin duda quitará ventas a su hermana mayor la R1300GS Adventure, por su mayor ligereza, agilidad y sencillez mecánica, que muchos valorarán a la hora de afrontar viajes de aventura, eso sin contar la diferencia de precio. Es una de las motos que da pena devolver, me la quedaría sin dudarlo.


