Como equiparte para moverte en moto bajo la lluvia

El orden de las prendas también es clave para evitar filtraciones: la chaqueta sobre el pantalón, éste por fuera de las botas y los guantes cubriendo el puño de la manga

Ante los episodios de precipitaciones intensas de estos días, Motocard comparte las claves para preparar la moto, elegir el equipamiento y adaptar la conducción a las condiciones de la carretera

Las fuertes lluvias que se están registrando estos días complican la circulación y obligan a extremar las precauciones, especialmente a los motoristas. El agua reduce el agarre de los neumáticos, aumenta la distancia de frenado y puede convertir elementos como la pintura vial, las tapas metálicas o las manchas de aceite en superficies especialmente deslizantes. Ante estas condiciones, revisar la moto, contar con una equipación adecuada y adaptar la conducción son claves para circular con mayor seguridad y confort.

Según un estudio, en los días de lluvia los accidentes de coche aumentan un 15%, mientras que los de moto disminuyen un 20%, un dato que refleja cómo los motoristas extreman la precaución ante condiciones meteorológicas adversas.

Cuatro fases para estar listo para la lluvia

Desde Motocard, referente europeo en distribución de equipación para motoristas, comparten cuatro claves para afrontar estos trayectos con mayor seguridad y precaución.

  1. Preparar la moto: 10 minutos de revisión ahorran un mal rato en carretera
    Esto es lo mínimo que hay que mirar en la moto si va a llover, antes incluso de pensar en la ropa. Neumáticos: comprobar que presentan una presión adecuada, un dibujo con suficiente profundidad y que no tienen grietas, deformaciones o signos de desgaste. Un dibujo en buen estado permite evacuar mejor el agua y reduce el riesgo de pérdida de adherencia sobre el asfalto mojado. Frenos y luces: verificar que el sistema de frenado responde correctamente y que las pastillas no presentan un desgaste excesivo. En condiciones de lluvia, la distancia de frenado aumenta, por lo que es fundamental contar con unos frenos en buen estado. También es importante comprobar que todas las luces funcionan, tanto para mejorar la visibilidad como para facilitar que el resto de usuarios detecten al motorista. Suspensión: revisar que se encuentra en buen estado para garantizar un contacto adecuado de los neumáticos con el firme. Una suspensión deteriorada puede reducir la estabilidad y el agarre, especialmente en curvas, frenadas o al circular sobre superficies irregulares.
  2. Antes de salir: Equiparse correctamente: no basta con llevar ropa impermeable
    No basta con utilizar prendas impermeables: la forma de colocarlas también es importante para evitar filtraciones. Chaqueta: por encima del pantalón, de esta manera el agua resbalará hacia fuera. Pantalón: por fuera de las botas y, preferiblemente, con membrana impermeable y costuras selladas. Guantes: de caña alta y cubriendo correctamente el puño de la manga. Botas: de caña alta y por dentro del pantalón. Casco: con pantalla antivaho, como Pinlock, para mantener una buena visibilidad.
  3. Durante la lluvia: Adaptar la conducción
    Con el asfalto mojado, reducir la velocidad, evitar movimientos bruscos y anticipar las maniobras resulta fundamental. Aquaplaning: reducir la velocidad y evitar frenadas o aceleraciones bruscas para mantener el contacto de los neumáticos con el asfalto. Frenadas: aumentar la distancia de seguridad y frenar de forma progresiva, empezando por el freno trasero y evitando bloquear las ruedas. Curvas: reducir la velocidad antes de entrar y mantener la moto lo más vertical posible, evitando frenar con ella inclinada. Superficies deslizantes: extremar la precaución sobre pintura vial, tapas metálicas, pasos de peatones o manchas de aceite, especialmente en el centro del carril. Primeros minutos de lluvia: prestar especial atención, ya que el agua puede sacar a la superficie el aceite y la suciedad acumulados sobre el asfalto, reduciendo considerablemente el agarre.
  4. Después del viaje: Cuidar la moto y el equipamiento
    La revisión continúa al llegar a destino, especialmente después de circular bajo la lluvia. Limpiar y secar la moto: el agua puede dejar suciedad, sal y restos de aceite en la carrocería, llantas y cadena, por lo que es importante aclarar y secar bien estas zonas. Engrasar la cadena: hacerlo una vez limpia y seca para evitar la aparición de óxido y mantenerla en buen estado. Comprobar los frenos: revisar que no hayan acumulado suciedad y que funcionen correctamente antes de volver a circular. Secar correctamente el equipamiento: colgar chaqueta, pantalón y botas en un espacio ventilado y dejar que se sequen por completo antes de guardarlos, evitando fuentes de calor directo que puedan deteriorar los materiales.

En palabras de Silvia Bach, CEO de Motocard, “cuando hay fuertes lluvias, muchas veces pensamos únicamente en protegernos del agua, pero la preparación debe ir mucho más allá. Revisar la moto, contar con una equipación adecuada y adaptar la conducción a las condiciones de la carretera son aspectos fundamentales para afrontar estos trayectos con mayor seguridad”.