Prueba de la Trail Ligera BMW G 310 GS

Prueba de la Trail Ligera BMW G 310 GS
Prueba de la Trail Ligera BMW G 310 GS

Las motos trail nacieron cómo un híbrido entre una moto de campo y una de carretera, simplemente buscando la moto polivalente definitiva, pero se habían convertido en grandes monstruos que si bien iban bien en carretera y caminos en buen estado, eran demasiado aparatosas para un uso en ciudad y ya no digamos para aventurarse en rutas todo terreno dónde hay que tirar de manillar constantemente. Para solventar este handicap, aparecieron las trail ligeras, unas motos que en principio montaban pequeños y económicos motores de 125 o 200 cc, cómo las Honda Varadero 125 o la Derbi Terra, pero que no acabaron de cuajar, ahora llega un concepto parecido pero con más cilindrada y por tanto mejores bajos, que nos permiten un uso total de la moto, aquí es dónde entra esta BMW G 310 GS.

Esta pequeña aventurera se atreve con todo, es cómo un SUV de los primeros, más cercano a un todo terreno que a un utilitario.

Prima lejana de la BMW R 1250 GS, con la que poco tiene en común excepto la marca y las siglas GS, no desmerece ninguna de las dos, ya que nos permite disfrutar de la moto por todas partes con un punto de relajación que ninguna maxi trail nos permite.

Subir la cilindrada del motor más allá de los 250 cc, ha dado como resultado un motor potente y muy elástico, con unos bajos suficientes.

Derivada de la BMW R 310, con la que comparte casi todo, su motor ofrece un tacto muy similar, con energía en la zona alta, buenos medios, bajos “delicados” que requieren del embrague en maniobras a baja velocidad, o incluso bajar a primera, pero su cambio lo permite sin problema.

El motor es un monocilíndrico que rinde 34 CV a 9.500 rpm y 28 Nm a 7.500 rpm. Este motor va unido a un cambio de seis velocidades y de un embrague antirrebote que suaviza su accionamiento y con el que se consiguen unas reducciones más seguras al evitar el deslizamiento de la rueda trasera. Se anuncia una velocidad punta superior a los 140 km/h.

Una de las mejoras más importantes en 2021 es la incorporación de un acelerador con controlador electrónico que mejora su respuesta al ser más sensible. También se ha añadido un aumento automático del ralentí para evitar que el motor se cale en las arrancadas.

La G 310 GS equipa suspensiones de largo recorrido, manillar ancho y alto sin exagerar, y una posición a los mandos que solo echa en falta una pantalla frontal más protectora. Los neumáticos Metzeler Tourance son de 19 pulgadas en la rueda delantera con medida 110/80R19 mientras que detrás monta 150/70-17. La llanta delantera de 19 pulgadas está pensada para cuando nos adentremos en tramos de tierra, pero que tampoco va nada mal en asfalto, aportando un buen tacto a la dirección.

Contamos con una instrumentación LCD completa con marcha engranada, autonomía, consumo medio, velocidad media y hora.

Esta es una moto perfecta para quienes nos gusta disfrutar del viaje, pero también será una gran escuela para los novatos, ya que ofrece buenas aceleraciones pero también una retención del motor en marcha corta.

El asiento es cómodo y en mi caso a la altura adecuada, el pasajero tampoco va falto de confort ni espacio. Ahora bien, la dirección se aligera bastante con la carga de un acompañante en el asiento trasero, por lo que las maniobras se complican un tanto.

Nosotros aprovechamos la semana que nos acompañó la BMW G 310 GS para hacer varias salidas, tanto por carretera cómo por caminos y alguna trialera sencilla, y nos encantó la sensación de control de la moto y su ligereza.

Valoración Final.

Si no necesitas hacer largos trayectos sobre ella, es una moto que se disfruta mucho, a parte que su consumo de cerca de 3 litros es una maravilla. Su precio, muy competitivo, 6.390 euros, muy poco más que sus competidoras, que no gozan de unos acabados ni funcionamiento parecidos.

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